¿Sabías que el exceso de grasa corporal puede disminuir significativamente tus niveles de testosterona? Aunque muchas veces se piensa en la testosterona solo como una “hormona masculina”, su equilibrio es fundamental para el bienestar físico, mental y metabólico.
Según el Dr. Peter Attia, reconocido experto en medicina preventiva, el aumento de grasa corporal es uno de los principales factores detrás del descenso de los niveles hormonales. De hecho, actualmente un hombre de 30 años tiene niveles de testosterona comparables a los de un hombre de 50 años hace cuarenta años.
Esto se debe a que la grasa corporal en exceso promueve inflamación crónica a través de la liberación de citoquinas, sustancias que alteran la producción hormonal. Además, favorece la conversión de testosterona en estrógenos, reduciendo aún más sus niveles.
Otro factor clave que influye en la producción hormonal es el sueño. Durante la noche, el cuerpo libera grandes cantidades de LH (hormona luteinizante) y FSH (hormona foliculoestimulante), esenciales para estimular la producción de testosterona. Dormir mal o poco interrumpe este proceso y afecta directamente el equilibrio hormonal.