Cuando se realizan cambios en la alimentación para perder peso, especialmente mediante restricción calórica o reducción de carbohidratos, puede producirse también una disminución de la masa muscular. La evidencia científica muestra que este fenómeno depende de múltiples factores, entre ellos el tipo de dieta, el consumo de proteínas y la presencia o no de entrenamiento de fuerza.
En estrategias de restricción calórica tradicional, entre el 15% y el 25% del peso perdido puede corresponder a masa muscular. Sin embargo, este porcentaje puede ser menor cuando la persona incorpora ejercicio de fuerza y mantiene una adecuada ingesta de proteínas.
En el caso de la dieta cetogénica, la pérdida de masa muscular también puede situarse entre 20% y 25% del peso perdido, aunque el impacto varía según la cantidad de proteínas consumidas y el nivel de actividad física.
Por otro lado, los tratamientos con agonistas del receptor GLP-1, utilizados actualmente para el manejo de la obesidad y la diabetes, pueden asociarse a una pérdida de 25% a 40% de masa magra si no se acompañan de estrategias nutricionales adecuadas y ejercicio de fuerza.
Por este motivo, los especialistas destacan la importancia de combinar nutrición equilibrada, suficiente aporte proteico y entrenamiento de fuerza, con el objetivo de preservar la masa muscular durante los procesos de descenso de peso.
Educación médica basada en evidencia. No reemplaza la consulta médica.